“Estas ayudas son básicas para garantizar que la gente mayor come bien y no se expone a ningún riesgo”

Hogar del jubilado. BarcoPilar Martín y Pedro González son matrimonio y residen en Barco de Ávila. Desde hace unos años ella sufre una enfermedad degenerativa en la vista que le impide realizar con normalidad las tareas del día a día, y es él, supervisado por su hija Julia, el que se encarga de las tareas domésticas.

“Mi padre está bien de salud y hasta ahora ha podido encargarse de las comidas, de ir a la compra, etc… pero se va haciendo mayor y me da miedo que algún día por un despiste pueda ocurrir algo” explica Julia, hija del matrimonio.

“Allá por el mes de febrero una vecina me contó que había solicitado al CDR Almanzor la ayuda del catering social y se lo comentamos a mí hija”, explica Pilar “y enseguida fue a informarse”.

Aunque Pilar y Pedro no reciben ningún tipo de subvención económica y pagan la totalidad del menú (5 euros por persona al día), enseguida dijeron que les interesaba. “La comida la hacen en el hogar del jubilado de Barco de Ávila, es casera y está buenísima. Nos ponen de todo: legumbres, carne, pescado, verdura… Es la única manera de que la comamos (la verdura), -reconoce Pedro-. La hacen muy rica”.  “Además es baja en sal, como nos dice el médico”, añade Pilar, “así que nos viene muy bien”.

Para el matrimonio es un descanso no tener que preocuparse por las comidas. “No tenemos que andar cocinando, ni pensando qué hacer. Todos los días un poquito antes de las dos viene Juan y nos la da ya hecha. Es un gusto”, comenta Pedro.

Pero para su hija Julia no lo es menos. No sólo por saber que no se van a dejar nada encendido o que puede haber algún incidente en la cocina, sino también porque le resulta un alivio saber que van a comer bien, sano y sin necesidad de que vayan ellos a hacer la compra.

“Aunque mis padres pagan el menú íntegro, enseguida nos interesó la ayuda. Pensábamos que sólo con lo que se iban a ahorrar en comida iba  más o menos a compensar el importe… pero tras unos mese también nos hemos dado cuenta de que nos ha supuesto un gran ahorro en luz. Por lo que por esa parte, está totalmente amortizado el gasto”, nos comenta Julia.

A pesar de que el Plan de Atención Urgente ha finalizado el 31 de octubre, el Centro de Desarrollo Rural Almanzor ha conseguido prorrogar las ayudas del catering social. “Es un gran alivio que lo hayan prorrogado la ayuda, estas ayudas son básicas para garantizar que estas personas comen bien y que no se exponen a ningún riesgo, sería una lástima que las personas que han solicitado este servicio volvieran a malcomer o a arriesgarse todos los días a que les pase algo en la cocina porque no se vuelvan a conceder este tipo de subvenciones”, añade Julia.

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